Las cercas de metal se oxidan con el tiempo si no se protegen correctamente de los elementos, haciendo que tu patio luzca desagradable. Pintar una cerca oxidada puede mejorar la apariencia de tu patio y sólo requiere tiempo y esfuerzo adicional respecto a pintar una cerca sin óxido. Ayuda a evitar que vuelva el óxido pintando la cerca con dos capas de pintura para exteriores para protegerla de los elementos